La práctica de compartir imágenes, vídeos o información de menores en Internet puede terminar siendo utilizada de forma dañina
Aldeas Infantiles SOS alerta de los riesgos del sharenting, la práctica de compartir imágenes, vídeos o información de menores en Internet. La organización ha presentado el informe Crecer en el escaparate digital, en el que ofrece recomendaciones para prevenir la sobreexposición de niños y niñas en las redes sociales.
La portavoz de Aldeas Infantiles SOS, Laura G. de Rivera, señala en la Onda Local de Andalucía que el primer paso es reflexionar sobre el motivo por el que se comparte una imagen. Considera necesario preguntarse qué beneficio aporta al menor y si realmente merece la pena convertir determinados momentos de su intimidad en contenido digital.
De Rivera recuerda que, una vez que una imagen o un vídeo se publica en Internet, se pierde el control sobre él. El contenido puede quedar como una huella digital difícil de eliminar y no siempre es posible saber quién puede utilizarlo o con qué finalidad. La organización advierte de que ese material puede terminar siendo utilizado de forma dañina para los menores.
Entre las recomendaciones del informe está informarse sobre los riesgos antes de publicar, además de detenerse unos segundos antes de pulsar el botón de compartir. Aldeas Infantiles también aconseja pedir permiso a los niños y niñas desde que tienen capacidad para expresarse. Según De Rivera, este gesto sirve también para educarles en la importancia de la intimidad, la privacidad y el derecho a la propia imagen.
La organización propone además un test de cinco preguntas para que padres y madres valoren si deben publicar una determinada imagen. La herramienta está disponible junto al informe en la página web de Aldeas Infantiles.
España aparece en el informe de EU Kids Online como el país europeo donde más se practica el sharenting. De Rivera matiza que una parte importante de estas imágenes se comparte en grupos familiares de WhatsApp y no necesariamente en espacios públicos. Por ello, considera que el problema no está en compartir imágenes dentro de un entorno familiar seguro, sino en que estas puedan salir de ese ámbito.
El informe señala también que solo una de cada cuatro familias pide permiso antes de publicar imágenes de sus hijos e hijas. Para Aldeas Infantiles, es necesario cambiar esta percepción. La portavoz recuerda que la imagen del menor no pertenece a sus padres: corresponde al propio niño o niña, mientras que los progenitores son quienes gestionan sus derechos de imagen.
ENTREVISTAMOS A LAURA G. DE RIVERA, PORTAVOZ DE ALDEAS INFANTILES SOS
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar (Duración: 8:44 — 20.0MB)




