JUAN MORENO – Confederación de Asociaciones de Usuarios y Consumidores Europeos
El precio de la lechuga en origen se situó de media durante el mes de julio en 0,11 euros el kilo, sin embargo, el consumidor pagó por este producto 0,85 euros.
Eso supone que desde que fue recolectada hasta que llegó al lineal del supermercado su precio se multiplicó por 7,73 (que equivale un incremento del 673%).
Este es uno de los datos más llamativos del último Indice de Precios en Origen y Destino de los alimentos correspondiente a julio, que publica cada mes la organización agraria COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos).
Este índice comenzó a recogerse en 2008 para evidenciar la enorme diferencia entre lo que se paga al agricultor y lo que paga el consumidor, y el enorme beneficio que tienen los intermediarios. Juan Moreno, secretario general de la Confederación de Asociaciones de Usuarios y Consumidores Europeos, asegura que en este tiempo las administraciones han tomado medidas, pero son insuficientes.
Productos ganaderos
En cuanto a los productos ganaderos, según los datos de la COAG, el consumidor pagó en julio un precio que multiplicó por 3,15 el recibido por el productor.
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